Se creó el universo y los planetas, posteriormente se desarrollaron una serie de eventos afortunados, como la guerra de las galaxias y el descubrimiento de Atlantis.
Se tomó un bolígrafo, un papel y nos sumergimos en un profundo sueño del cual nunca despertamos.
Nos dedicamos a crear escenas en pantallas gigantes; mundos sin fin, planetas, personajes, artefactos; dimensión tras dimensión. Era un sueño del cual cada vez era más difícil regresar.
Entre sueños nos conocimos, de muchas diferentes formas, entre mundos pudimos reconocernos. Dibujamos a Santa Claus para que nos trajera muchos regalos y a Hogwarts para poder usar una capa. Siempre con el fin de recordarnos los unos a los otros la noche de las once estrellas, para que no se nos olvidara que estábamos dormidos, para que no se nos olvidara que nada de esto era real, para que pudiéramos regresar a abrazarnos y volvernos a ver a los ojos.




















